JUGAR ES COSA SERIA ...

Estamos convencidos que: Jugar es cosa seria ...
por esa razón presentamos algunos fragmentos de la nota “Jugar siempre jugar” de la Revista Planetario Nº 67 para compartir con los amigos :

En la plaza, en el club, en la vereda, en la calle, en la escuela. Con muñecas, con autitos, con barro, con cartones. Solos, con otros, en familia. De mañana, de tarde, de noche. Para el juego, que permite crear y pone en marcha la imaginación, que deja ser y encontrarse, no hay lugar, no hay modo, no hay horario, no hay época. Y, también, hay todo eso, y más. Porque es esencia del hombre que no cesa nunca, jugar… es cosa seria.

Los niños y niñas del mundo tienen derecho a la vida, a la libertad, a la identidad, al respeto, a la igualdad, a la no explotación, a la libre expresión, a la salud, a la educación, y también, a jugar. Tan vital como alimentarse, educarse, tener un techo y un nombre, es poder jugar. Porque el juego es inherente al hombre y lo acompaña durante toda su vida, porque es herramienta de desarrollo, permite pensar, reflexionar y, siempre, volver a empezar. Sin embargo, no pocos son los factores que, en el mundo, y particularmente en las grandes ciudades, atentan contra el juego.-
¿De qué hablamos cuando jugamos?
Ante la desaparición de espacios libres para jugar, la retirada de la calle como ámbito de juego, la (in)seguridad como rector de la vida en la ciudad y la seducción de los objetos del mercado, no siempre aptos para todos, el juego es señalado como un derecho vital que debe ser rescatado. Pero, ¿de qué tipo de juego se trata?
Del juego libre de la infancia, el juego espontáneo que es incluso anterior a la cultura, el que todo hombre necesita para poder construirse como persona. Los niños han jugado desde siempre, jugar es parte de la construcción de la subjetividad, es poder comunicarse, es pensamiento y es acción, y es logro también.
El juego fundamental es el espontáneo. Todas las formas espontáneas y naturales que van apareciendo en los niños, desde el origen del juego que está en el origen de la relación del hijo con la madre, que es la encargada de abrir el espacio lúdico, que es el lugar de la ilusión, a través de las caricias, las miradas. Es ese juego que comienza y nunca termina, porque así como la presencia o ausencia del juego en la infancia marca los niveles de salud mental, física y social de un niño, también lo definen como adulto…

..Juguemos en el barrio
Jugar es posibilidad de aprendizaje y herramienta de inclusión por cuanto permite construir estrategias para abordar, también, las problemáticas más complejas.
Los niños que viven en la pobreza carecen de materialidades y también de situaciones apropiadas para jugar, tienen menos acceso a juguetes y a lugares apropiados para el juego, en general sus familias no tienen tiempo para jugar y no consideran importante el juego.
Decimos que jugar es vital porque el chico que no juega está perdiendo muchas cosas para su desarrollo: quien no juega no crea, no comparte, no fortalece sus vínculos con los otros. Todo niño debe comer, debe tener una familia, una casa y educación, y al mismo tiempo, tiene que poder jugar…

Fragmentos extraídos de la Revista Planetario Nº67 año 2005

No hay comentarios.:

Publicar un comentario